lunes, 19 de abril de 2010

LUNES 19 DE ABRIL 2010:

Devocional:
Ilustración /
El cuidado de Dios en el desierto...
Salmo 105:1-6 /1 ¡Den gracias al Señor!
¡Proclamen su nombre!
Cuenten a los pueblos sus acciones.

2 Canten himnos en su honor.
¡Hablen de sus grandes hechos!

3 Siéntanse orgullosos
de su santo nombre.
¡Siéntase alegre el corazón
de los que buscan al Señor!

4 Recurran al Señor, y a su poder;
recurran al Señor en todo tiempo.

5 Recuerden sus obras grandes
y maravillosas,
y los decretos que ha pronunciado;

6 ustedes, descendientes de su siervo
Abraham;
ustedes, hijos de Jacob, sus escogidos.

Salmo 105:37-45 /37 Dios sacó después a su pueblo
cargado de oro y plata,
y nadie entre las tribus tropezó.

38 Los egipcios se alegraron
de verlos partir,
pues estaban aterrados.

39 Dios extendió una nube para cubrirlos
y un fuego para alumbrarlos de noche.

40 Pidieron comida,
y les mandó codornices,
y con pan del cielo
los dejó satisfechos.

41 Partió la roca, y de ella brotó agua
que corrió por el desierto
como un río.

42 Pues se acordó de la santa promesa
que había hecho a su siervo Abraham.

43 Fue así como Dios sacó
a su pueblo escogido,
entre gritos de alegría,

44 y les dio las tierras
de otras naciones
y el fruto del trabajo de otros pueblos,

45 para que respetaran y atendieran
las leyes y enseñanzas del Señor.
¡Aleluya!

Relacionados:
Génesis cap.15;

Éxodo 15:19 al 18:27

Juan Cap. 6 "Jesús controla las aguas..."

Hechos 7:36-38 /36 y fue Moisés quien sacó de Egipto a nuestros antepasados,
después de hacer milagros en aquella tierra, en el Mar Rojo,
y en el desierto durante cuarenta años. 37 Este mismo Moisés fue
quien dijo a los israelitas: 'Dios hará que salga de entre ustedes
un profeta como y o. ' 38 y cuando Israel estaba reunido en el desierto,
fue también Moisés quien sirvió de intermediario entre el ángel
que le hablaba en el monte Sinaí y nuestros antepasados;
él fue quien recibió palabras de vida para pasárnoslas a nosotros.

1 Corintios 10:1-4 / No quiero, hermanos, que olviden que
nuestros antepasados estuvieron todos bajo aquella nube,
y que todos atravesaron el Mar Rojo. 2 De ese modo,
todos ellos quedaron unidos a Moisés al ser bautizados
en la nube y en el mar. 3 Igualmente, todos ellos comieron
el mismo alimento espiritual 4 y tomaron la misma bebida espiritual.
Porque bebían aguade la roca espiritual que los acompañaba en su viaje,
la cual era Cristo.

domingo, 11 de abril de 2010

Crucifixión de Jesucristo

Marcos 15:22-32 Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt. 27.32-56; Lc. 23.26-49; Jn. 19.17-30)

Mar 15:22 Y le llevaron a un lugar llamado Gólgota, que traducido es: Lugar de la Calavera. 23 Y le dieron a beber vino mezclado con mirra; mas él no lo tomó. 24 Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes sobre ellos(B) para ver qué se llevaría cada uno. 25 Era la hora tercera cuando le crucificaron. 26 Y el título escrito de su causa era: EL REY DE LOS JUDÍOS. 27 Crucificaron también con él a dos ladrones, uno a su derecha, y el otro a su izquierda. 28 Y se cumplió la Escritura que dice: Y fue contado con los inicuos.
29 Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: ¡Bah! tú que derribas el templo de Dios, y en tres días lo reedificas, 30 sálvate a ti mismo, y desciende de la cruz. 31 De esta manera también los principales sacerdotes, escarneciendo, se decían unos a otros, con los escribas: A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar. 32 El Cristo, Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos. También los que estaban crucificados con él le injuriaban. 39

Pasajes relacionados:
Salmo 22
Sal 22:1

Un grito de angustia y un canto de alabanza
Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?(A)
¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor?
Sal 22:2 Dios mío, clamo de día, y no respondes;
Y de noche, y no hay para mí reposo.
Sal 22:3 Pero tú eres santo,
Tú que habitas entre las alabanzas de Israel.
Sal 22:4 En ti esperaron nuestros padres;
Esperaron, y tú los libraste.
Sal 22:5 Clamaron a ti, y fueron librados;
Confiaron en ti, y no fueron avergonzados.
Sal 22:6 Mas yo soy gusano, y no hombre;
Oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo.
Sal 22:7 Todos los que me ven me escarnecen;
Estiran la boca, menean la cabeza,(B) diciendo:
Sal 22:8 Se encomendó a Jehová; líbrele él;
Sálvele, puesto que en él se complacía.(C)
Sal 22:9 Pero tú eres el que me sacó del vientre;
El que me hizo estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre.
Sal 22:10 Sobre ti fui echado desde antes de nacer;
Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.
Sal 22:11 No te alejes de mí, porque la angustia está cerca;
Porque no hay quien ayude.
Sal 22:12 Me han rodeado muchos toros;
Fuertes toros de Basán me han cercado.
Sal 22:13 Abrieron sobre mí su boca
Como león rapaz y rugiente.
Sal 22:14 He sido derramado como aguas,
Y todos mis huesos se descoyuntaron;
Mi corazón fue como cera,
Derritiéndose en medio de mis entrañas.
Sal 22:15 Como un tiesto se secó mi vigor,
Y mi lengua se pegó a mi paladar,
Y me has puesto en el polvo de la muerte.
Sal 22:16 Porque perros me han rodeado;
Me ha cercado cuadrilla de malignos;
Horadaron mis manos y mis pies.
Sal 22:17 Contar puedo todos mis huesos;
Entre tanto, ellos me miran y me observan.
Sal 22:18 Repartieron entre sí mis vestidos,
Y sobre mi ropa echaron suertes.(D)
Sal 22:19 Mas tú, Jehová, no te alejes;
Fortaleza mía, apresúrate a socorrerme.
Sal 22:20 Libra de la espada mi alma,
Del poder del perro mi vida.
Sal 22:21 Sálvame de la boca del león,
Y líbrame de los cuernos de los búfalos.
Sal 22:22 Anunciaré tu nombre a mis hermanos;
En medio de la congregación te alabaré.(E)
Sal 22:23 Los que teméis a Jehová, alabadle;
Glorificadle, descendencia toda de Jacob,
Y temedle vosotros, descendencia toda de Israel.
Sal 22:24 Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido,
Ni de él escondió su rostro;
Sino que cuando clamó a él, le oyó.
Sal 22:25 De ti será mi alabanza en la gran congregación;
Mis votos pagaré delante de los que le temen.
Sal 22:26 Comerán los humildes, y serán saciados;
Alabarán a Jehová los que le buscan;
Vivirá vuestro corazón para siempre.
Sal 22:27 Se acordarán, y se volverán a Jehová todos los confines de la tierra,
Y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti.
Sal 22:28 Porque de Jehová es el reino,
Y él regirá las naciones.
Sal 22:29 Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra;
Se postrarán delante de él todos los que descienden al polvo,
Aun el que no puede conservar la vida a su propia alma.
Sal 22:30 La posteridad le servirá;
Esto será contado de Jehová hasta la postrera generación.
Sal 22:31 Vendrán, y anunciarán su justicia;
A pueblo no nacido aún, anunciarán que él hizo esto.

Isaías 53
Sal 22:1

Un grito de angustia y un canto de alabanza
Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?(A)
¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor?
Sal 22:2 Dios mío, clamo de día, y no respondes;
Y de noche, y no hay para mí reposo.
Sal 22:3 Pero tú eres santo,
Tú que habitas entre las alabanzas de Israel.
Sal 22:4 En ti esperaron nuestros padres;
Esperaron, y tú los libraste.
Sal 22:5 Clamaron a ti, y fueron librados;
Confiaron en ti, y no fueron avergonzados.
Sal 22:6 Mas yo soy gusano, y no hombre;
Oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo.
Sal 22:7 Todos los que me ven me escarnecen;
Estiran la boca, menean la cabeza,(B) diciendo:
Sal 22:8 Se encomendó a Jehová; líbrele él;
Sálvele, puesto que en él se complacía.(C)
Sal 22:9 Pero tú eres el que me sacó del vientre;
El que me hizo estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre.
Sal 22:10 Sobre ti fui echado desde antes de nacer;
Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.
Sal 22:11 No te alejes de mí, porque la angustia está cerca;
Porque no hay quien ayude.
Sal 22:12 Me han rodeado muchos toros;
Fuertes toros de Basán me han cercado.
Sal 22:13 Abrieron sobre mí su boca
Como león rapaz y rugiente.
Sal 22:14 He sido derramado como aguas,
Y todos mis huesos se descoyuntaron;
Mi corazón fue como cera,
Derritiéndose en medio de mis entrañas.
Sal 22:15 Como un tiesto se secó mi vigor,
Y mi lengua se pegó a mi paladar,
Y me has puesto en el polvo de la muerte.
Sal 22:16 Porque perros me han rodeado;
Me ha cercado cuadrilla de malignos;
Horadaron mis manos y mis pies.
Sal 22:17 Contar puedo todos mis huesos;
Entre tanto, ellos me miran y me observan.
Sal 22:18 Repartieron entre sí mis vestidos,
Y sobre mi ropa echaron suertes.(D)
Sal 22:19 Mas tú, Jehová, no te alejes;
Fortaleza mía, apresúrate a socorrerme.
Sal 22:20 Libra de la espada mi alma,
Del poder del perro mi vida.
Sal 22:21 Sálvame de la boca del león,
Y líbrame de los cuernos de los búfalos.
Sal 22:22 Anunciaré tu nombre a mis hermanos;
En medio de la congregación te alabaré.(E)
Sal 22:23 Los que teméis a Jehová, alabadle;
Glorificadle, descendencia toda de Jacob,
Y temedle vosotros, descendencia toda de Israel.
Sal 22:24 Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido,
Ni de él escondió su rostro;
Sino que cuando clamó a él, le oyó.
Sal 22:25 De ti será mi alabanza en la gran congregación;
Mis votos pagaré delante de los que le temen.
Sal 22:26 Comerán los humildes, y serán saciados;
Alabarán a Jehová los que le buscan;
Vivirá vuestro corazón para siempre.
Sal 22:27 Se acordarán, y se volverán a Jehová todos los confines de la tierra,
Y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti.
Sal 22:28 Porque de Jehová es el reino,
Y él regirá las naciones.
Sal 22:29 Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra;
Se postrarán delante de él todos los que descienden al polvo,
Aun el que no puede conservar la vida a su propia alma.
Sal 22:30 La posteridad le servirá;
Esto será contado de Jehová hasta la postrera generación.
Sal 22:31 Vendrán, y anunciarán su justicia;
A pueblo no nacido aún, anunciarán que él hizo esto.

Mateo 27:33-56
Mat 27:33 Y cuando llegaron a un lugar llamado Gólgota, que significa: Lugar de la Calavera,
Mat 27:34 le dieron a beber vinagre mezclado con hiel; pero después de haberlo probado, no quiso beberlo.
Mat 27:35 Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes,(D) para que se cumpliese lo dicho por el profeta: Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes.
Mat 27:36 Y sentados le guardaban allí.
Mat 27:37 Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ESTE ES JESÚS, EL REY DE LOS JUDÍOS.
Mat 27:38 Entonces crucificaron con él a dos ladrones, uno a la derecha, y otro a la izquierda.
Mat 27:39 Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza,(E)
Mat 27:40 y diciendo: Tú que derribas el templo, y en tres días lo reedificas,(F) sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz.
Mat 27:41 De esta manera también los principales sacerdotes, escarneciéndole con los escribas y los fariseos y los ancianos, decían:
Mat 27:42 A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar; si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él.
Mat 27:43 Confió en Dios; líbrele ahora si le quiere;(G) porque ha dicho: Soy Hijo de Dios.
Mat 27:44 Lo mismo le injuriaban también los ladrones que estaban crucificados con él.
Mat 27:45 Y desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena.
Mat 27:46 Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?(H)
Mat 27:47 Algunos de los que estaban allí decían, al oírlo: A Elías llama éste.
Mat 27:48 Y al instante, corriendo uno de ellos, tomó una esponja, y la empapó de vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber.(I)
Mat 27:49 Pero los otros decían: Deja, veamos si viene Elías a librarle.
Mat 27:50 Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu.
Mat 27:51 Y he aquí, el velo(J) del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron;
Mat 27:52 y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron;
Mat 27:53 y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos.
Mat 27:54 El centurión, y los que estaban con él guardando a Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, y dijeron: Verdaderamente éste era Hijo de Dios.
Mat 27:55 Estaban allí muchas mujeres mirando de lejos, las cuales habían seguido a Jesús desde Galilea, sirviéndole,
Mat 27:56 entre las cuales estaban María Magdalena, María la madre de Jacobo y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.(K)

Lucas 23:26-48
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt. 27.32-56; Mr. 15.21-41; Jn. 19.17-30)

Luc 23:26 Y llevándole, tomaron a cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús.
Luc 23:27 Y le seguía gran multitud del pueblo, y de mujeres que lloraban y hacían lamentación por él.
Luc 23:28 Pero Jesús, vuelto hacia ellas, les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos.
Luc 23:29 Porque he aquí vendrán días en que dirán: Bienaventuradas las estériles, y los vientres que no concibieron, y los pechos que no criaron.
Luc 23:30 Entonces comenzarán a decir a los montes: Caed sobre nosotros; y a los collados: Cubridnos.(A)
Luc 23:31 Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué no se hará?
Luc 23:32 Llevaban también con él a otros dos, que eran malhechores, para ser muertos.
Luc 23:33 Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.
Luc 23:34 Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes.(B)
Luc 23:35 Y el pueblo estaba mirando; y aun los gobernantes se burlaban de él, diciendo: A otros salvó; sálvese a sí mismo, si éste es el Cristo, el escogido de Dios.
Luc 23:36 Los soldados también le escarnecían, acercándose y presentándole vinagre,
Luc 23:37 y diciendo: Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo.
Luc 23:38 Había también sobre él un título escrito con letras griegas, latinas y hebreas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS.
Luc 23:39 Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros.
Luc 23:40 Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación?
Luc 23:41 Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo.
Luc 23:42 Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.
Luc 23:43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.
Luc 23:44 Cuando era como la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena.
Luc 23:45 Y el sol se oscureció, y el velo(C) del templo se rasgó por la mitad.
Luc 23:46 Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.(D) Y habiendo dicho esto, expiró.
Luc 23:47 Cuando el centurión vio lo que había acontecido, dio gloria a Dios, diciendo: Verdaderamente este hombre era justo.
Luc 23:48 Y toda la multitud de los que estaban presentes en este espectáculo, viendo lo que había acontecido, se volvían golpeándose el pecho.
Luc 23:49 Pero todos sus conocidos, y las mujeres(E) que le habían seguido desde Galilea, estaban lejos mirando estas cosas.

Juan 3:13-16
Jua 3:3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Jua 3:4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?
Jua 3:5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.
Jua 3:6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu,[a] espíritu es.
Jua 3:7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.
Jua 3:8 El viento[b] sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
Jua 3:9 Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
Jua 3:10 Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?
Jua 3:11 De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.
Jua 3:12 Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?
Jua 3:13 Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.
Jua 3:14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto,(A) así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,
Jua 3:15 para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

De tal manera amó Dios al mundo

Jua 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Juan 19:16-37
Jua 19:16 Así que entonces lo entregó a ellos para que fuese crucificado. Tomaron, pues, a Jesús, y le llevaron.

Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt. 27.32-50; Mr. 15.21-37; Lc. 23.26-49)

Jua 19:17 Y él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, y en hebreo, Gólgota;
Jua 19:18 y allí le crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio.
Jua 19:19 Escribió también Pilato un título, que puso sobre la cruz, el cual decía: JESÚS NAZARENO, REY DE LOS JUDÍOS.
Jua 19:20 Y muchos de los judíos leyeron este título; porque el lugar donde Jesús fue crucificado estaba cerca de la ciudad, y el título estaba escrito en hebreo, en griego y en latín.
Jua 19:21 Dijeron a Pilato los principales sacerdotes de los judíos: No escribas: Rey de los judíos; sino, que él dijo: Soy Rey de los judíos.
Jua 19:22 Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito.
Jua 19:23 Cuando los soldados hubieron crucificado a Jesús, tomaron sus vestidos, e hicieron cuatro partes, una para cada soldado. Tomaron también su túnica, la cual era sin costura, de un solo tejido de arriba abajo.
Jua 19:24 Entonces dijeron entre sí: No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, a ver de quién será. Esto fue para que se cumpliese la Escritura, que dice:
Repartieron entre sí mis vestidos,
Y sobre mi ropa echaron suertes.(A)
Y así lo hicieron los soldados.
Jua 19:25 Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena.
Jua 19:26 Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo.
Jua 19:27 Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.
Jua 19:28 Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese:(B) Tengo sed.
Jua 19:29 Y estaba allí una vasija llena de vinagre; entonces ellos empaparon en vinagre una esponja, y poniéndola en un hisopo, se la acercaron a la boca.
Jua 19:30 Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.

El costado de Jesús traspasado

Jua 19:31 Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la pascua, a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo[a] (pues aquel día de reposo[b] era de gran solemnidad), rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados de allí.
Jua 19:32 Vinieron, pues, los soldados, y quebraron las piernas al primero, y asimismo al otro que había sido crucificado con él.
Jua 19:33 Mas cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas.
Jua 19:34 Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.
Jua 19:35 Y el que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis.
Jua 19:36 Porque estas cosas sucedieron para que se cumpliese la Escritura: No será quebrado hueso suyo.(C)
Jua 19:37 Y también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron.(D)

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